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[From ws4/17 June 12-18]

“La Roca, perfecta es su actividad, porque todos sus caminos son justicia” (Dt 32:4)

¿Qué cristiano no estaría de acuerdo con los pensamientos expresados ​​en el título y el texto temático de este artículo? Probablemente ninguno, porque estos son pensamientos veraces expresados ​​en la palabra de Dios.

El título viene de Génesis 18:25; las palabras de Abrahán al negociar con Jehová sobre la destrucción inminente de Sodoma y Gomorra.

Al leer todo el artículo y su continuación en el estudio de la próxima semana, difícilmente se podría culparnos por pensar que Jehová sigue siendo el “juez de toda la tierra” como lo fue en los días de Abrahán.

¡Sin Embargo, estaríamos equivocados!

¡Las cosas han cambiado!

Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha encargado todo el juicio al Hijo, 23 para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo envió.” (Jn 5:22, 23)

Los que no quieren dejar de lado la idea transmitida en este artículo tal vez razonen que Jehová sigue siendo el juez de toda la tierra, solo que juzga a través de Jesús. Pero eso realmente no es lo que nos dice Juan, ¿verdad?

Para ilustrar, tomemos la situación de un hombre que dirige una gran empresa durante muchos años. Él tiene la palabra final en todas las decisiones.  Él decide a quién contratar y a quién despedir.  Entonces, llega el día en que el dueño decide jubilarse.  Sigue siendo dueño de la empresa, pero escoge a su hijo para reemplazarlo como jefe.  Se les informa a todos los empleados que desde ahora tienen que someterse a la jefatura del hijo.  Ahora, el hijo es quien tiene la palabra final, sin tener que consultar con nadie.

¿Cómo se sentiría el dueño de la empresa si los empleados no mostraran el mismo respeto, lealtad y obediencia al hijo que le mostraron al dueño anteriormente? ¿Cómo tratará el hijo, quien ahora tiene todo el poder para despedir a cualquiera, al empleado que no le demuestre el honor debido que antes mostró a su padre, el dueño de la empresa?

En este artículo de La Atalaya, el Hijo de Dios no se menciona ni siquiera una vez. No hay nada que indique al lector que la situación que existía en el tiempo de Abrahán ha cambiado; ninguna indicación de que el actual “juez de toda la tierra” es Cristo.

Según las palabras inspiradas en Juan 5:22, 23, la razón por la cual Jehová ha decidido no juzgar a nadie en absoluto, sino dejar todo juicio en manos del Hijo, es para que honremos al Hijo. Al honrar al Hijo, seguimos honrando al Padre, pero si creemos que podemos honrar al Padre sin darle el debido honor al Hijo, estaremos muy, pero muy, desilusionados.

En la Congregación

Bajo este subtítulo, llegamos al punto principal de estos dos artículos de estudio. Aparentemente, al Cuerpo Gobernante le preocupa que los problemas que surjan dentro de la congregación pudieran resultar en una pérdida de miembros. Esto se pinta como una prueba de lealtad a Jehová Dios porque, en la mente del Testigo medio, Jehová y la Organización son equivalentes.  El dejar al uno es dejar al otro.

Tomemos como ejemplo la experiencia del hermano Willi Diehl. (Véanse los párrafos 6 y 7.) Fue tratado injustamente, pero siguió formando parte de la Organización y,  como concluye el párrafo 7, “Jehová premió su lealtad” al recuperar sus privilegios dentro de la organización.

Joseph-Víctima de la Injusticia

Bajo este subtítulo, el artículo se enfoca en los chismes.  Hace hincapié al hecho de que José posiblemente no le mencionó a nadie que sus hermanos le habían vendido como esclavo.  El consejo de no participar en chismes calumniosos está bien. Desafortunadamente, parece que si se sospecha que el blanco de los chismes es apóstata, todas estas reglas salen por la ventana.

Un caso en particular me sucedió este fin de semana cuando estaba contándole a un amigo mayor que la Organización se hizo miembro de las Naciones Unidas como una ONG por un período de 10 años, hasta que el asunto fue revelado por un artículo en The Guardian del Reino Unido.  Este amigo ha servido en el campo extranjero y trabajó como superintendente de circuito durante muchos años, así que se trata de un hermano con mucha experiencia.  No obstante, se negó a creerlo y sugirió que era obra de los apóstatas.  Hasta sugirió que posiblemente era la obra del hermano Raymond Franz, que se considera un apostata de los años ochenta.  Me maravillé de cuán presto estaba para difamar el nombre de otro ser humano sin ninguna evidencia contra él.  Esto es un ejemplo del chisme calumnioso que es común dentro del pueblo de los testigos de Jehová.

Cualquiera de nosotros que hemos dejado de asistir a las reuniones sabemos cuán poderoso es el chisme como arma de la difamación; Un arma que se emplea a todo nivel de la estructura organizacional. Esto no es nada nuevo, por supuesto. Los chismes difamatorios eran eficaces para cubrir grandes distancias mucho antes de los días de Facebook y Twitter. Por ejemplo, cuando Pablo llegó a Roma, los judíos con los que se reunió le dijeron:

“Pero nos parece propio oír de ti cuáles son tus pensamientos, porque, verdaderamente, en lo que toca a esta secta nos es conocido que en todas partes se habla en contra de ella”.” (Hch 28:22)

Recuerde su relación más importante

Párrafo 16 nos exhorta a “atesorar y proteger nuestra amistad con Jehová”.  Dejemos a un lado el hecho que la Biblia no se refiere a los cristianos como amigos de Dios, sino como hijos de él.  Lo importante es tener una relación íntima con nuestro Padre celestial, lo cual no es posible sin Jesús.  Como hemos visto, el artículo no menciona a Jesús en absoluto. El párrafo 16 sí cita a Romanos 8:38, 39, pero no se refiere a la clave para cualquier relación con Dios que podrían tener los cristianos.  Veamos tres versículos antes.

“¿Quién nos separará del amor del Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, o la persecución, o el hambre, o la desnudez, o el peligro, o la espada?” (Ro 8:35)

Tenemos que amar a Cristo primero.  Una relación con Jehová es imposible sin tener en cuenta a Jesús.  Él nos dijo, “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.” (Jn 14:6)

La referencia que La Atalaya cita para instruirnos a no perder nuestra relación con Jehová es en realidad una que habla en cuanto a nuestra relación con Jesús, algo rara vez mencionado en las publicaciones de JW.org. Sin embargo, sin ella, una relación con Jehová es imposible según Juan 14:6.

En resumen

Este es uno más en una larga serie de artículos cuyo objetivo principal es el de consolidar nuestra lealtad a la Organización. Al equiparar la Organización con Jehová y poner a un lado a Jesús, el Moisés Mayor, los hombres intentan desviarnos de las enseñanzas puras del Cristo, sustituyendo las suyas propias en cambio.