https://youtu.be/asaE2ORqWY0

Se ha persuadido a algunos ex Testigos de Jehová para que crean que guardar el sábado es un requisito para ser salvo. Esta es la enseñanza central de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

A esta gente se le llama sabatarios, y existe la creencia de que los cristianos no deben hacer ningún trabajo desde las 6 pm del viernes y las 6 pm del sábado, sino deben utilizar esas horas para la adoración de Dios.

Si realmente es cierto que tenemos que guardar el sábado para ser salvos, entonces parecería que Jesús se equivocó cuando dijo que el amor sería el identificador de los verdaderos cristianos.  Tal vez Juan 13:35 debería decir «En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos: si guardan el sábado».

Estoy familiarizado con las enseñanzas de los adventistas del séptimo día, en parte porque mi abuela y mi tía paternas se convirtieron de la Iglesia Presbiteriana a los Adventistas Del Séptimo Día. Esto ocurrió en la década de 60 del siglo pasado, algunos años después de que mi padre y mi madre abandonaran el presbiterianismo para convertirse en testigos de Jehová.  Ambas religiones tienen una ascendencia común, pero lo que sea notable es que las técnicas de adoctrinamiento de cada religión tienen una sorprendente similitud entre sí. Creo que lo verás por ti mismo a medida que avancemos en este tema.

No creo que debamos guardar un sábado semanal en la forma en que la iglesia Adventista del Séptimo Día predica. Basado en mi investigación bíblica personal, no lo veo como un requerimiento para la salvación. Creo que verás en esta serie de dos partes que la Biblia no apoya la enseñanza de los Adventistas del Séptimo Día sobre ese tema. Creo que las Escrituras son muy claras al respecto. Entonces, ¿por qué no todos llegan a la misma conclusión sobre este asunto del Sábado? Esta es una pregunta muy interesante, que va más allá de una consideración sobre el supuesto mandato de guardar cierto día en particular. Creo que el orgullo se interpone en nuestro camino. Creemos que somos más inteligentes de lo que somos y Satanás explota ese defecto humano tan común. Una seductora línea de razonamiento que los sabatistas utilizan para apoyar y exigir un día de reposo literal para los cristianos es la siguiente:

Los 10 mandamientos que Moisés recibió en la montaña del Sinaí en dos tablas de piedra representan un código de ley moral atemporal. Por ejemplo, el 6º mandamiento nos dice que no debemos asesinar, el 7º, que no debemos cometer adulterio, el 8º, que no debemos robar, el 9º, que no debemos mentir… ¿alguno de estos mandamientos es obsoleto en nuestros días? Por supuesto que no. Entonces, ¿por qué consideraríamos obsoleto el 4º mandamiento sobre guardar el día de descanso obligatorio del sábado? Ya que no romperíamos los otros mandamientos -asesinar, robar, mentir-, ¿por qué romper el mandamiento de guardar el sábado?

El problema de confiar en las ideas y el intelecto de los humanos es que rara vez vemos todas las variables. No percibimos todos los factores que afectan a un asunto, -y por orgullo, seguimos adelante con nuestras propias inclinaciones en lugar de dejarnos guiar por el espíritu santo.  Como les dijo Pablo a los corintios que pasaban más allá de lo que se les enseñó:

“porque Dios mismo dice: «Destruiré los planes humanos por sabios que parezcan, y haré caso omiso de las ideas humanas por más brillantes que sean». ¿Qué ha sido de los sabios, de los eruditos, de los filósofos de este mundo? Dios los ha hecho lucir tontos al mostrar lo necio de su sabiduría”. (1 Corintios 1:19, 20: Nueva Biblia Viva).

Mis hermanos y hermanas, nunca debemos decir: «Yo creo esto o aquello, porque este hombre lo dice o aquel hombre lo afirma». Todos somos simples mortales, que a menudo nos equivocamos.  Ahora, más que nunca, hay una superabundancia de información a nuestro alcance por el internet, pero toda se origina en los humanos. Debemos aprender a razonar por nosotros mismos y dejar de pensar que porque algo aparezca por escrito o en internet debe ser cierto o simplemente porque nos guste alguien que suene «como venido de la tierra» entonces lo que dice debe ser verdad.

Pablo también nos recuerda que: “No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto”. (Romanos 12:2: Dios Habla Hoy).

Así que la pregunta sigue siendo: ¿Debemos guardar el sábado? Hemos aprendido a estudiar la Biblia exegéticamente, lo que significa que permitimos que la Biblia revele el significado del escritor bíblico en lugar de comenzar con una idea preconcebida sobre lo que el escritor original quiso decir. Por lo tanto, no asumiremos que sabemos qué es el sábado ni cómo guardarlo. En cambio, dejaremos que la Biblia nos lo diga. Lo dice el Libro del Éxodo:

“Acuérdate del sábado, para consagrarlo. Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el día séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni tampoco los extranjeros que vivan en tus ciudades. Acuérdate de que en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y que descansó el séptimo día. Por eso el Señor bendijo y consagró el día de reposo”. (Éxodo 20:8-11: Nueva Versión Internacional).

Eso es todo. Esa es la suma total de la ley del sábado. Si fueras un israelita en el tiempo de Moisés, ¿qué tendrías que hacer para guardar el sábado?  Es fácil. Tendrías que tomar el último día de una semana de siete días y no hacer ningún trabajo. Te tomarías un día libre de trabajo. Un día para descansar, relajarse, tomarlo con calma.  No parece tan difícil, ¿verdad? En la sociedad moderna, muchos de nosotros nos tomamos dos días libres del trabajo… «el fin de semana» y nos encanta el fin de semana, ¿no?

¿El mandamiento sobre el sábado les dice a los israelitas lo que deben hacer en el sábado? No. Les decía lo que no debían hacer: Trabajar. No hay ninguna instrucción de adorar en el sábado, ¿verdad? Si Yahvé les hubiera dicho que tenían que adorarle en sábado, ¿no implicaría eso que no tenían que adorarle los otros seis días? Su adoración a Dios no se limitaba a un solo día, ni se basaba en una ceremonia formalizada en los siglos posteriores a la época de Moisés. En cambio, tenían esta instrucción:

“Oye, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en la mente todas las cosas que hoy te he dicho, y enséñaselas continuamente a tus hijos; háblales de ellas, tanto en tu casa como en el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes”. (Deuteronomio 6:4-7: Dios Habla Hoy).

Bien, eso fue Israel. ¿Y nosotros? ¿Tenemos los cristianos que guardar el sábado?

Bueno, el sábado es el cuarto de los Diez Mandamientos y los Diez Mandamientos son el fundamento de la Ley Mosaica. Los Diez Mandamientos se pueden comparar con la Constitución de un país, ¿no es así?  Así que si tenemos la obligación de guardar el sábado, entonces también tenemos la obligación de guardar la Ley de Moisés. Pero sabemos que no tenemos que guardar la ley mosaica. ¿Cómo sabemos eso? Porque toda la cuestión fue resuelta hace 2000 años cuando ciertos judaizantes estaban tratando de promover la introducción de la circuncisión entre los cristianos gentiles. Vieron la circuncisión como la cuña que les permitiría introducir lentamente toda la ley mosaica entre los cristianos gentiles para hacer que el cristianismo fuera más aceptable para los judíos. Estaban motivados por el miedo al ostracismo judío.  Querían pertenecer a la gran comunidad judía y no ser perseguidos por Jesucristo.

Así que todo el asunto llegó a la congregación de Jerusalén, y, guiados por el espíritu santo, se resolvió la cuestión.  La decisión que se dio a conocer a todas las congregaciones fue que los cristianos gentiles no tendrían que cargar con la circuncisión ni con el resto del código de la ley judía. Se les dijo que evitaran cuatro cosas solamente:

“Pues nos pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponer sobre ustedes una carga mayor que estos pocos requisitos: deben abstenerse de comer alimentos ofrecidos a ídolos, de consumir sangre o la carne de animales estrangulados y de la inmoralidad sexual. Si hacen esto, harán bien. Adiós”. (Hechos 15:28, 29: Nueva Traducción Viviente).

Estas cuatro cosas eran prácticas comunes en los templos paganos, por lo que la única restricción impuesta a estos antiguos paganos ahora convertidos en cristianos era abstenerse de cosas que pudieran llevarles de nuevo al culto pagano.

Si todavía no nos queda claro que la ley ya no estaba en vigor para los cristianos, consideremos estas palabras de reprimenda de Pablo a los gálatas, cristianos gentiles, a quienes los judaizantes (cristianos aferradas a la ley Mosaica) trataban de seducir a confiar en las obras de la ley para santificarse:

“¡Ay gálatas tontos! ¿Quién los ha hechizado? Pues el significado de la muerte de Jesucristo se les explicó con tanta claridad como si lo hubieran visto morir en la cruz. Déjenme hacerles una pregunta: ¿recibieron al Espíritu Santo por obedecer la ley de Moisés? ¡Claro que no! Recibieron al Espíritu porque creyeron el mensaje que escucharon acerca de Cristo. ¿Será posible que sean tan tontos? Después de haber comenzado su nueva vida en el Espíritu, ¿por qué ahora tratan de ser perfectos mediante sus propios esfuerzos? ¿Acaso han pasado por tantas experiencias en vano? ¡No puede ser que no les hayan servido para nada! Vuelvo a preguntarles: ¿acaso Dios les da al Espíritu Santo y hace milagros entre ustedes porque obedecen la ley? ¡Por supuesto que no! Es porque creen el mensaje que oyeron acerca de Cristo.” (Gálatas 3:1-5: Nueva Traducción Viviente).

“Por lo tanto, Cristo en verdad nos ha liberado. Ahora asegúrense de permanecer libres y no se esclavicen de nuevo a la ley. ¡Presten atención! Yo, Pablo, les digo lo siguiente: si dependen de la circuncisión para hacerse justos ante Dios, entonces Cristo no les servirá de nada. Lo repito: si pretenden lograr el favor de Dios mediante la circuncisión, entonces están obligados a obedecer cada una de las ordenanzas de la ley de Moisés. Pues, si ustedes pretenden hacerse justos ante Dios por cumplir la ley, ¡han quedado separados de Cristo! Han caído de la gracia de Dios. (Gálatas 5:1-4: Nueva Traducción Viviente).

Si un cristiano se circuncidara por obedecer la Ley Mosaica, Pablo dice que entonces estaría obligado a obedecer toda la ley que incluiría los 10 mandamientos con su ley sobre el sábado junto con todos los cientos de otras leyes. Pero eso significaría que estaban tratando de ser justificados o declarados justos por la ley y por lo tanto estarían «separados de Cristo». Si usted está separado de Cristo, entonces está separado de la salvación.

Ahora bien, he escuchado argumentos de sabatistas que afirman que los 10 mandamientos son distintos de la ley. Pero en ninguna parte de las Escrituras se hace tal distinción. La evidencia de que los 10 mandamientos estaban atados a la ley y que todo el código había expirado para los cristianos se encuentra en estas palabras de Pablo:

“Por tanto, que nadie los venga a criticar por lo que comen o beben, por no respetar fiestas, lunas nuevas o el día sábado.” (Colosenses 2:16 Biblia Católica (Latinoamericana))

Las leyes alimentarias derivadas de la Ley Mosaica que cubrían lo que un israelita podía comer o beber formaban parte del código legal ampliado, pero la ley del sábado formaba parte de los 10 mandamientos. Sin embargo, aquí, Pablo no hace ninguna distinción entre las dos. Así, un cristiano podía comer cerdo o no y no era asunto de nadie, sino suyo. Ese mismo cristiano podía elegir guardar el sábado o elegir no guardarlo y, de nuevo, no le correspondía a nadie juzgar si esto era bueno o malo. Era una cuestión de conciencia personal. De esto se desprende que la observancia del sábado para los cristianos del primer siglo no era una cuestión de la que dependiera su salvación. En otras palabras, si usted quiere guardar el sábado, entonces guárdelo, pero no predique que su salvación o la salvación de cualquier otra persona, depende de guardar el sábado.

Esto debería ser suficiente para descartar toda la idea de que guardar el sábado es una cuestión de salvación. Entonces, ¿cómo hace la Iglesia Adventista del Séptimo Día para evitar esto?

Vamos a entrar en esto porque es un ejemplo clásico de cómo se puede utilizar la eiségesis para pervertir la enseñanza de la Biblia. Recuerde que la eiségesis es cuando imponemos nuestras propias ideas a las Escrituras, a menudo escogiendo un versículo e ignorando su contexto textual e histórico para apoyar el dogma de una tradición religiosa y su estructura organizativa.

Hemos visto que el sábado, tal y como se explica en los 10 mandamientos, consistía simplemente en tomarse un día libre del trabajo. Sin embargo, la Iglesia Adventista del Séptimo Día va mucho más allá. Tomemos, por ejemplo, esta declaración del sitio web Adventist.org:

El sábado es «un símbolo de nuestra redención en Cristo, una señal de nuestra santificación, una muestra de nuestra lealtad y un anticipo de nuestro futuro eterno en el reino de Dios, y una señal perpetua del pacto eterno de Dios entre él y su pueblo».  (Tomado de: Adventist.org/the-sabbath/).

El problema para los sabatistas es que la ley mosaica se ha vuelto obsoleta para los que están bajo el nuevo pacto. Los escritores de Hebreos lo dejaron claro:

“Cuando Dios habla de un «nuevo» pacto, quiere decir que ha hecho obsoleto al primero, el cual ha caducado y pronto desaparecerá”. (Hebreos 8:13: Nueva Traducción Viviente).

Sin embargo, los sabatistas eisegéticamente crean una solución a esta verdad. Lo hacen afirmando que la ley del sábado es anterior a la ley mosaica, por lo que debe seguir siendo válida hoy en día. Ese pájaro no vuela, porque lo mismo puede decirse de la circuncisión. Precedió a la ley, pero hemos visto cómo el espíritu santo rechazó ese requisito cuando actuó sobre la congregación del primer siglo.

Sin dejarse intimidar por esta realidad, los sabatistas afirman que debido a que Dios descansó en el día de reposo, es una ley eterna. Por supuesto, para que esta lógica funcione tenemos que aceptar la noción ridícula y anticientífica de que el universo fue creado en seis días de 24 horas. Entonces Dios descansó en el séptimo día de 24 horas. ¿Puedes ver lo ridículo que es esto?

Así que cuando Dios descansó en el séptimo día, descansó durante 24 horas. Si sólo descansó 24 horas, entonces volvió a trabajar el octavo día, ¿no? ¿Qué hizo esa segunda semana? ¿Empezar a crear de nuevo? Han pasado más de 300,000 semanas desde la creación. ¿Ha estado Yahvé trabajando durante seis días, y luego tomando el séptimo día libre más de 300,000 veces desde que Adán caminó por la tierra? ¿Ustedes creen?

Ni siquiera voy a entrar en las pruebas científicas que niegan la absurda creencia de que el universo sólo tiene unos 7,000 años. ¿Realmente se espera que creamos que Dios decidió utilizar la rotación de una insignificante mota de polvo que llamamos planeta Tierra como una especie de reloj de pulsera celestial para guiarse en su cronometraje?

Una vez más, la eiségesis requiere que ignoremos la evidencia contraria para promover su idea. Pruebas como ésta:

“Porque mil años delante de tus ojos, Son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias de la noche”. (Salmo 90:4: Reina Valera Antigua).

¿Qué es el ayer para ti? Para mí, es sólo un pensamiento, se ha ido. ¿Una guardia en la noche? «Toma el turno de 12 a 4 am, soldado». Eso son mil años para nuestro padre celestial. La literalidad que hace que los hombres promuevan seis días creativos literales es una burla a la Biblia, a nuestro Padre Celestial y el significado de la salvación.

Pero la Iglesia Adventista del Séptimo Día necesita que aceptemos que Dios descansó en un día literal de 24 horas para poder ahora promover la idea -de nuevo completamente sin apoyo de ninguna evidencia en las Escrituras- de que los humanos guardaban un sábado desde el momento de la creación hasta la introducción de la ley mosaica. No sólo no hay apoyo para eso en las Escrituras, sino que ignora el contexto en el que encontramos los 10 Mandamientos.

Exegéticamente, queremos considerar siempre el contexto. Cuando uno mira los 10 mandamientos, encuentra que no hay ninguna explicación sobre lo que significa no asesinar, no robar, no cometer adulterio, no mentir. Sin embargo, cuando se trata de la ley del sábado, Dios explica lo que quiere decir y cómo se debe aplicar. Si los judíos hubieran guardado el sábado todo el tiempo, no sería necesaria esa explicación. Por supuesto, cómo podrían haber guardado algún tipo de sábado dado que eran esclavos y tenían que trabajar cuando sus amos egipcios les decían que trabajaran.

Pero de nuevo los Adventistas del Séptimo Día necesitan que ignoremos toda esta evidencia porque quieren que creamos que el Sábado es anterior a la ley para poder eludir el hecho de que está claramente explicado en las Escrituras Cristianas para todos nosotros que la ley mosaica ya no nos aplica.

¿Por qué se esfuerzan tanto? La razón es algo cercano a muchos de nosotros… que hemos escapado de la esclavitud y los estragos de la religión organizada.

La religión consiste en que el hombre domine al hombre para su perjuicio, como dice el Eclesiastés 8:9. Si quieres que un grupo de personas te siga, necesitas venderles algo que nadie más tiene. También necesitas que vivan en una expectativa temerosa.

En el caso de los Testigos de Jehová, el Cuerpo Gobernante tiene que convencer a sus seguidores de que tienen que asistir a todas las reuniones por miedo a que si no lo hacen, cuando el final llegue de repente, se perderán una valiosa instrucción que les salvará la vida.

Los Adventistas del Séptimo Día dependen del mismo temor de que el Armagedón va a venir en cualquier momento y a menos que la gente sea fiel al movimiento Adventista del Séptimo Día, serán destruidos. Así que se aferran al sábado, que como hemos visto era simplemente un día de descanso y lo convierten en un día de adoración. Tienes que adorar en el día de reposo de acuerdo con el calendario judío-que por cierto, no existía en la época del séptimo día, ¿verdad? No puedes ir a otras iglesias porque adoran en domingo y si adoras en domingo, vas a ser destruido por Dios porque se enojará contigo porque ese no es el día que quiere que le adores. ¿Ves cómo funciona? ¿Ves los paralelos entre la Iglesia Adventista del Séptimo Día y la organización de los Testigos de Jehová? Da un poco de miedo, ¿no? Pero muy claro y perceptible por los hijos de Dios que saben que adorar a Dios en Espíritu y verdad significa, esto es, no por las reglas de los hombres, sino por la dirección del Espíritu Santo.

El apóstol Juan lo dejó claro cuando escribió:

“Les escribo estas cosas para advertirles acerca de los que quieren apartarlos del camino. Ustedes han recibido al Espíritu Santo, y él vive dentro de cada uno de ustedes, así que no necesitan que nadie les enseñe lo que es la verdad. Pues el Espíritu les enseña todo lo que necesitan saber, y lo que él enseña es verdad, no mentira. Así que, tal como él les ha enseñado, permanezcan en comunión con Cristo”. (1 Juan 2:26, 27: Nueva Traducción Viviente).

¿Recuerdas las palabras de la mujer samaritana a Jesús? A ella le enseñaron que para adorar a Dios de una manera que él considerara aceptable, tenía que hacerlo en el monte Gerizim, donde estaba el pozo de Jacob. Jesús le dijo que el culto formalizado en un lugar concreto como el monte Gerizim o en el templo de Jerusalén era ya cosa del pasado.

“Pero se acerca el tiempo—de hecho, ya ha llegado—cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera. Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”. (Juan 4:23, 24: Nueva Traducción Viviente).

Los verdaderos adoradores son buscados por Dios para que lo adoren en espíritu y verdad donde quieran y cuando quieran. Pero eso no funcionará para el modelo de control, bajo la apariencia de una religión organizada. Eso no funciona muy bien si se trata de reunir un rebaño tras de sí. Si quieres establecer tu propia religión organizada, tienes que marcarte como algo distinto al resto.

Resumamos lo que hemos aprendido de las escrituras sobre el sábado hasta ahora.  No tenemos que adorar a Dios entre las 6 PM del viernes y las 6 PM del sábado para ser salvos. Ni siquiera tenemos que tomar un día de descanso entre esas horas, porque no estamos bajo la ley mosaica. Pero eso nos lleva de nuevo a la cuestión del aspecto moral de la ley. Si todavía no se nos permite tomar el nombre del Señor en vano, adorar a los ídolos, deshonrar a nuestros padres, asesinar, robar, mentir, etc., entonces ¿por qué el sábado es aparentemente una excepción? En realidad, no lo es. Debemos guardar el sábado, pero no de la manera que Mark Martin o los Adventistas del Séptimo Día quieren que lo hagamos. En lugar de poner ideas en las Escrituras, y crear teologías ridículas construidas sobre las creencias sabatarias, tales como obtener la marca de la bestia si somos forzados a trabajar en sábado por el Anticristo, podemos examinar más la palabra de Dios.

De acuerdo con la carta a los hebreos, la ley mosaica era sólo una sombra de lo que vendría:

“El sistema antiguo bajo la ley de Moisés era solo una sombra—un tenue anticipo de las cosas buenas por venir—no las cosas buenas en sí mismas. Bajo aquel sistema se repetían los sacrificios una y otra vez, año tras año, pero nunca pudieron limpiar por completo a quienes venían a adorar”. (Hebreos 10:1: Nueva Traducción Viviente).

Una sombra no tiene sustancia, pero indica la presencia de algo con sustancia real.  La ley, con su cuarto mandamiento sobre el sábado, era una sombra insustancial comparada con la realidad que representa Cristo.  Aun así, la sombra representa la realidad que la proyecta, por lo que tenemos que preguntar ¿cuál es la realidad que representa la ley sobre el día de reposo? Exploraremos eso en el próximo video.

Gracias por ver nuestros vídeos y seguirnos. Si quieres que te avisemos de futuros vídeos, haz clic en el botón de suscripción y en la campana de notificación.

Si desea apoyar nuestro trabajo, hay un enlace de donación en la descripción de este video.

Gracias.