Los Testigos de Jehová tienen una forma muy fácil de rechazar a cualquiera que no esté de acuerdo con ellos.  Emplean un ataque ad hominem llamado, «envenenando el pozo», afirmando que la persona es como Coré, que se rebeló contra Moisés, el canal de comunicación de Dios con los israelitas.  Se les ha enseñado a pensar así desde la plataforma y mediante las publicaciones. Por ejemplo, en dos artículos de la edición de estudio de 2014 de La Atalaya, en las páginas 7 y 13 de ese número, la Organización hace un claro vínculo entre Coré y los que ellos llaman apóstatas rebeldes. Esta comparación llegó a las mentes de los publicadores testigos y afecta su manera de pensar.  Yo mismo he experimentado este ataque.  En varias ocasiones, me llaman Coré en los comentarios de este canal. Por ejemplo:

Este comentario de Teo Rivera:  Satanás también usó la escritura para actuar encontra [sic] de Jehova y de su hijo, lo mismo hacen los apóstatas … Deberías llamarte Core o coreano..

Otro de Pedro Cueva: “Recuerda ud a Coré, Datán y Abiram? ¿Qué es lo que buscaban ellos con su rebelión? No les gustaba la sumisión a Moises, ¿no querian ellos ocupar ese lugar?”

Otro de Amauro Rodriguez: “QUIEN TEBUNJIO [sic] A TI CON EL ESPÍRITU DEL MUNDO PARA QUE SEAS TU QUIEN DIRIJAS LA ORGANIZACIÓN?? DIMELO CORE EL CONSPIRADOR MODERNO. QUE BUENO QUE ESE TIPO DE HOMBRES CARNALES Y ANIMALES SALEN A SU DEVIDO [sic] TIEMPO. JUDAS 19.”

A Amauro, le gusta gritar, o talvez no sabe que escribir en toda mayúscula es gritar en los medios sociales. ¿Pero será cierto lo que alega cuando escribe que es el espíritu del mundo que unge a los que dirigen a la organización?

Hay otros comentarios, pero el punto principal es que los Testigos hacen esta conexión automáticamente, porque se les ha enseñado a hacerlo, y lo hacen sin pensar en ello.  Ellos no ven la falla fundamental en este razonamiento que viene del Cuerpo Gobernante hacia ellos.

Así que, yo preguntaría a los que piensan así, ¿qué intentaba conseguir Coré?  ¿No estaba tratando de reemplazar a Moisés?  No intentaba que los israelitas abandonaran a Jehová y sus leyes.  Todo lo que quería era asumir el papel que Jehová había dado a Moisés, el papel de canal de comunicación de Dios.

Ahora bien, ¿quién es el Moisés mayor hoy en día?  Según las publicaciones de la Organización, el Moisés Mayor es Jesucristo.

“El apóstol Pedro identifica a Jesucristo como el Moisés Mayor. (Hechos 3:19-23.)” (it-1 pág. 896)

¿Ve ahora el problema?  Las profecías de Moisés nunca fallaron.  Nunca se presentó ante los israelitas con ajustes, ni habló de nueva luz para explicar por qué tenía que cambiar una proclamación profética.  Del mismo modo, el Moisés Mayor nunca engañó a su pueblo con predicciones fallidas e interpretaciones defectuosas.  Coré quería reemplazar a Moisés, sentarse en su lugar por decirlo así.

En la época del Moisés Mayor, había otros hombres que, como Coré, querían ocupar el puesto de Moisés como canal designado por Dios.  Estos hombres eran el Cuerpo Gobernante de la nación de Israel.  Jesús habló de ellos cuando dijo: «Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés». (Mateo 23:2) Estos fueron los que mataron al Moisés Mayor, crucificando a Jesús.

Así que hoy, si estamos buscando un Coré moderno, necesitamos identificar a un hombre o grupo de hombres que está tratando de reemplazar a Jesucristo como el canal de comunicación de Dios. Aquellos que me acusan de ser como Coré, deberían preguntarse si me ven tratando de reemplazar a Jesús. ¿Afirmo ser el canal de comunicación de Dios?

Enseñar la palabra de Dios no convierte a una persona en su canal más de lo que si le lee un libro a alguien le convertiría en el autor de ese libro. Sin embargo, si comienza a decirle al oyente lo que quiso decir el autor, ahora está asumiendo que conoce la mente del autor. Incluso entonces, no hay nada de malo en ofrecer su opinión si eso es todo, pero si va más allá e intimida a su oyente con amenazas; si va tan lejos como para castigar a cualquier oyente que no esté de acuerdo con su interpretación de las palabras del autor; bueno, ha cruzado una línea. Se has puesto en la piel del autor.

Entonces, para identificar un Coré moderno, debemos buscar a alguien que intimide a sus oyentes o lectores con amenazas si dudan de su interpretación del libro del autor. En este caso, el autor es Dios y el libro es la Biblia o la palabra de Dios. Pero la palabra de Dios es más que lo que está en la página impresa. A Jesús se le llama la palabra de Dios y es el canal de comunicación de Jehová. Jesús es el Moisés Mayor y cualquiera que reemplace sus palabras con las suyas propias es el Coré de hoy en día, que busca reemplazar a Jesucristo en las mentes y corazones del rebaño de Dios.

¿Existe un grupo que afirma tener la posesión exclusiva del espíritu de la verdad?  ¿Existe un grupo que contradice las palabras de Jesús y que impone su propia interpretación de las escrituras?  ¿Hay un grupo que excomulga o expulsa a cualquiera que no esté de acuerdo con su interpretación? ¿Hay un grupo que justifica el castigo a cualquiera que no esté de acuerdo con ellos afirmando que son el canal de Dios?

Creo que hoy podemos encontrar paralelismos con Coré en muchas religiones. Estoy más familiarizado con los testigos de Jehová, y sé que ocho hombres en la cima de su jerarquía eclesiástica afirman haber sido designados como el canal de Dios.

“Algunas personas quizá piensen que pueden interpretar la Biblia por sí mismas. Sin embargo, Jesús solo usa un medio para darnos alimento espiritual: el “esclavo fiel” que ha nombrado. Desde 1919, Jesús, ya en su gloria celestial, ha utilizado a este esclavo para ayudar a sus discípulos a entender el libro de Dios y seguir sus instrucciones. Si somos obedientes, contribuimos a la limpieza, la paz y la unidad de la congregación. Por ello, hacemos bien en preguntarnos: “¿Apoyo con lealtad al medio que Jesús está usando para alimentarnos?”.”
(w16 noviembre p. 16 par. 9)

Ellos no pueden ser el esclavo fiel porque ningún esclavo es llamado «fiel y discreto» hasta que Jesús regrese, lo que aún no ha hecho.  En aquello momento, algunos esclavos serán nombrados fieles por el Señor mientras que otros serán castigados por ser inicuos. Pero si Moisés fue el canal de Dios para Israel y si Jesús es el Moisés Mayor y el canal de Dios para los cristianos, no hay lugar para otro canal. Cualquier afirmación de este tipo sería un intento de usurpar la autoridad del Moisés Mayor, Jesús.  Sólo un Coré moderno intentaría hacerlo.  No importa la palabrería que utilizan alegando lo sumisos que son ante Cristo, es lo que hacen lo que muestra su verdadera naturaleza.  Jesús dijo que el esclavo inicuo «golpearía a sus compañeros y comería y bebería con los borrachos empedernidos».

¿Es el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová, el moderno Coré?

¿Acaso «golpean a sus compañeros esclavos»?  Considere esta dirección del Cuerpo Gobernante en la carta del 1 de septiembre de 1980 a todos los Superintendentes de Circuito y Distrito (pondré un enlace a la carta en la descripción de este video).

«Tenga en cuenta que para ser expulsado, un apóstata no tiene que ser un promotor de puntos de vista apóstatas.  Como se menciona en el párrafo dos, página 17 de la Atalaya del 1 de agosto de 1980,

«La palabra ‘apostasía’ viene de un término griego que significa ‘un alejamiento’, ‘una caída, deserción’, ‘rebelión, abandono’.  Por lo tanto, si un cristiano bautizado abandona las enseñanzas de Jehová, tal como las presenta el esclavo fiel y discreto, y persiste en creer en otra doctrina a pesar de la reprensión bíblica, entonces está apostatando. Se deben hacer esfuerzos prolongados y amables para reajustar su pensamiento.  Sin embargo, si después de tales esfuerzos extendidos para reajustar su pensamiento, él continúa creyendo en las ideas apóstatas y rechaza lo que se le ha proporcionado a través de la ‘clase esclava’, se debe tomar la acción judicial apropiada.
(Carta en inglés a los superintendentes de circuito y distrito, 1 Septiembre, 1980)

El simple hecho de creer cosas que son contrarias a lo que el Cuerpo Gobernante enseña resultará en que uno sea expulsado y por lo tanto rechazado por su familia y amigos.  Ya que ellos se consideran el canal de Dios, estar en desacuerdo con ellos es realmente estar en desacuerdo con Jehová Dios mismo. Así lo ven y lo justifican ellos.

Han sustituido a Jesucristo, el Moisés Mayor, en la mente y el corazón de los testigos de Jehová.  Por ejemplo,

 “Al igual que los ungidos, los miembros de la gran muchedumbre se mantienen alerta prestando mucha atención al conducto que Jehová ha designado para proporcionar alimento espiritual.” (w12 9/15 p. 26 par. 14)

Debemos estar cerca de Jesús, no de un Cuerpo Gobernante de hombres.

“Sin duda, hay muchas pruebas que demuestran que se puede confiar en el canal que Jehová ha utilizado durante casi cien años para guiarnos en el camino de la verdad.” (w17 julio p. 30)

¿Muchas pruebas a través de 100 años? ¿Qué? ¿Pruebas como el fiasco de 1925, la profecía fallida de 1975, la ridícula y vergonzosa doctrina de la generación traslapada?

La Biblia nos dice que no confiemos en los príncipes o nobles en los que no hay salvación.

No cifren su confianza en nobles, ni en el hijo del hombre terrestre, a quien no pertenece salvación alguna. (Salmo 146:3)

En cambio, sólo debemos confiar en nuestro Señor Jesús.

Han tomado las palabras de los hombres y las han hecho superiores a las enseñanzas de Cristo.  Castigan a cualquiera que no esté de acuerdo con ellos.  Han ido más allá de lo que está escrito y no se han quedado en las enseñanzas de Jesús.

“Todo el que se adelanta y no permanece en la enseñanza del Cristo no tiene a Dios. El que sí permanece en esta enseñanza es el que tiene al Padre y también al Hijo. Si alguno viene a ustedes y no trae esta enseñanza, nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo. Porque el que le dice un saludo es partícipe en sus obras inicuas.” (2 Juan 9-11)

Qué choque ha sido para muchos el darse cuenta de que estas palabras se aplican al Cuerpo Gobernante y que el Cuerpo Gobernante es, como Coré de antaño, tratando de sentarse en el asiento del Moisés Mayor, Jesucristo.  La pregunta es, ¿qué va a hacer usted al respecto? Piénselo seriamente.