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¿Requiere Dios de un Templo para ser Adorado?

[Antes de comenzar, me gustaría pedirle que haga algo: tome un bolígrafo y un papel y escriba lo que significa ‘adoración’ según su entendimiento. No consulte un diccionario. Simplemente escriba lo que le venga a la mente primero. Por favor, no espere a hacer esto después de leer este artículo ya que podría afectar el resultado y anular el propósito del ejercicio.]

Recientemente recibí una serie de desafiantes correos electrónicos  de un hermano bien intencionado, pero adoctrinado. Los correos electrónicos comenzaban con la pregunta: “¿Dónde adoras?”.

Si ésta persona me hubiera preguntado lo mismo hace tiempo cuando era yo testigo de Jehová habría respondido sin siquiera pensarlo: “En el Salón del Reino, por supuesto”. Sin embargo, las cosas han cambiado bastante para mí ahora. La pregunta ahora me parecía bastante extraña. ¿Por qué no me preguntó: “¿A quién adoras?”. O inclusive, preguntarme: ”¿Cómo adoras?”. Me sentía bastante intrigado, ¿por qué mi lugar de adoración era su principal preocupación?

Después que intercambiamos varios correos electrónicos todo terminó mal. En su correo electrónico final, me llamó “apóstata” e “hijo de la destrucción”. Aparentemente, el hermano desconoce la advertencia que Jesús nos dió en Mateo 5:22.

Desconozco si fue por providencia o por una mera coincidencia, pero estuve leyendo la Carta a Los Romanos Capítulo 12 y estas palabras del Apóstol Pablo captaron mi atención: 

“Sigan bendiciendo a los que persiguen; bendigan y no maldigan”.(Ro 12:14 NWT) (Traducción del Nuevo Mundo)

Palabras que un cristiano no debe olvidar cuando está siendo puesto a prueba por alguien más, sea quien sea.

Como sea, no guardo ningún resentimiento. De hecho, estoy agradecido por el intercambio de correos electrónicos porque me hizo pensar en la adoración nuevamente. Es un tema que sentí que necesitaba más estudio como parte de mi proceso continuo de limpiar las telarañas del adoctrinamiento arraigadas en este viejo cerebro que tengo.

“Adoración” es una de esas palabras que pensé que entendía, pero resultó que estaba muy equivocado. He llegado a entender que, en realidad, la mayoría de nosotros nos equivocamos. Por ejemplo, ¿sabía usted que hay cuatro palabras Griegas que se traducen a la palabra Española, “adoración”? ¿Cómo puede una palabra en Español transmitir adecuadamente todos los matices de esas cuatro palabras Griegas? Claramente, hay mucho de valor al analizar este tema bastante crucial y controversial a la vez.

Pero, antes de pasar a analizar las raíces Griegas de la palabra “adoración”, sus usos y significados, intentemos responder a la pregunta que actualmente tenemos abierta: ¿es importante el lugar donde adoramos?

Donde Adorar

Tal vez todos estamos de acuerdo en que para toda religión organizada hay un componente geográfico, un punto físico o un lugar específico que es muy importante para adorar. ¿Qué hacen los católicos en una iglesia? Ellos adoran a Dios. ¿Qué hacen los judíos en una sinagoga? Ellos adoran a Dios. ¿Qué hacen los musulmanes en una mezquita? ¿Qué hacen los hindúes en un templo? ¿Qué hacen los testigos de Jehová en un salón del Reino? Todos adoran a Dios, o en el caso de los hindúes, los dioses. El punto es que es el uso que se le da a cada edificio lo que nos hace referirnos a ellos genéricamente como “casas de culto”, “templos” o “iglesias”.

No hay nada de malo con la idea de una estructura utilizada para la adoración de Dios. Sin embargo, ¿eso significa que para adorar a Dios correctamente, debemos estar en un lugar particular y específico? ¿Es la ubicación geográfica un componente esencial en la adoración que agrada al Creador?

El peligro de tal pensamiento es que va de la mano con la idea de una adoración formalizada: la mentalidad que dice que solo podemos adorar a Dios de manera adecuada mediante la realización de rituales sagrados o, al menos, participar en alguna actividad que sea colectiva u organizacional, esto es, una estructura religiosa organizacionalmente establecida. Por ejemplo, para los Testigos de Jehová, el lugar donde adoramos es el salón del Reino y la forma en que adoramos es orar y cantar juntos y luego estudiar las publicaciones de la Sociedad, respondiendo de a las preguntas que hacen los Ancianos acuerdo con la información escrita en las mismas publicaciones. Es cierto que ahora también tenemos lo que llamamos “Noche de adoración familiar”. Esta es la adoración a nivel familiar y es alentada por la Organización. Sin embargo, se desalienta a dos o más familias que se reúnen para la “Noche de adoración familiar”. De hecho, si dos o tres familias se reunieran regularmente para adorar en un hogar como solíamos hacerlo cuando teníamos el arreglo del Estudio del Libro de Congregación, se les aconsejaría y desaconsejaría para seguir haciéndolo ya que tal actividad es vista como un signo de pensamiento apóstata.

Actualmente, muchas personas desconfían de una religión organizada y sienten que pueden adorar a Dios por sí mismos. Hay una escena de una película de cine que ví hace mucho tiempo que me ha impactado a través de los años. Un abuelo, interpretado por el difunto actor Lloyd Bridges, le pregunta a su nieto el por qué no asistió al funeral en la iglesia. El jovencito responde: “Dios me pone nervioso cuando lo llevas adentro”.

El problema de limitar nuestra adoración a una construcción como lo son iglesias, mezquitas, sinagogas e incluso, salones del Reino, es que también debemos someternos a cualquier metodología formalizada impuesta por la organización religiosa que sea dueña de la construcción o estructura..

¿Es esto necesariamente algo malo?

Como era de esperar, la Biblia puede ayudarnos a responder eso.

1.- Adorar: Thréskeia (θρησκεία)

La primera palabra griega que consideraremos es thréskeia (θρησκεία). La Concordancia de Strong da la breve definición de este término como “adoración ritual, religión”. La definición más completa que proporciona es: “(sentido subyacente: reverencia o adoración de los dioses), adoración como se expresa en actos rituales, religión”. La Concordancia Exhaustiva NAS simplemente la define como “religión” y se observa en solamente cuatro versículos de la Biblia. En la traducción NASB solo se traduce como “adoración” una vez, y las otras tres veces como “religión”. Sin embargo, la NWT (Traducción del Nuevo Mundo) lo hace “adoración” en cada una de los textos dónde aparece. Aquí están los textos donde aparece en la NWT (Traducción del Nuevo Mundo):

 

“Quienes antes me conocían, si estuvieran dispuestos a testificar, que según la secta más estricta de nuestra forma de adoración [thréskeia], vivía como un fariseo.” (Hechos 26:5)

“Que ningún hombre te prive del premio que se deleita con una falsa humildad y una forma de adoración [thréskeia] de los ángeles,” tomando su posición sobre “las cosas que ha visto. Él está realmente inflado sin causa apropiada por su mentalidad carnal .” (Col 2:18).

“Si algún hombre piensa que es un adorador de Dios [i] pero no mantiene un estricto control sobre su lengua, está engañando a su propio corazón, y su adoración [thréskeia] es inútil. 27 La forma de adoración [thréskeia] que está limpia y sin mancha desde el punto de vista de nuestro Dios y Padre es la siguiente: cuidar de los huérfanos y las viudas en su tribulación, y mantenerse sin mancha del mundo “. (Santiago 1:26,27)

Al representar a la thréskeia como “forma de adoración”, la NWT (Traducción del Nuevo Mundo) transmite la idea de adoración formalizada o ritual, es decir, la adoración siguiendo un conjunto de reglas y/o tradiciones. Esta es la forma de adoración practicada en las casas de adoración o templos. Es importante destacar que cada vez que esta palabra se usa en la Biblia, tiene una aplicación bastante negativa.

Incluso en el último caso en el que el Apóstol Santiago está hablando sobre una forma aceptable de adoración o una religión aceptable, se está burlando del concepto de que la adoración a Dios debe ser formal y apegada a reglas establecidas.

La New American Standard Bible traduce Santiago 1:26,27 de esta manera:

“26 Si alguien piensa que es religioso y, sin embargo, no se calla la lengua sino que engaña su propio corazón, la religión de este hombre carece de valor. 27 La religión pura y sin mancha a los ojos de nuestro Dios y Padre es esta: visitar a huérfanos y viudas en su angustia, y mantenerse sin mancha por el mundo.

Como testigo de Jehová, solía pensar que mientras cumplía con mis horas de servicio de campo, asistía a todas las reuniones, me abstenía de practicar el pecado, oraba y estudiaba la Biblia, con eso era como cumplía  y estaba bien con Dios. Mi religión consistía en hacer las cosas que se consideraban correctas según las reglas establecidas.

Como resultado de esa mentalidad, podría estar en el servicio de campo y cerca de la casa de una hermana o hermano que no se encontraba bien física o espiritualmente, pero rara vez me detendría para hacer una visita alentadora. Le diré, tuvimos las oportunidades para hacerlo. Eso era parte de nuestro “servicio sagrado”, nuestra adoración. Como anciano, se suponía que debía pastorear el rebaño, lo cual me consumió mucho tiempo. Sin embargo, también se esperaba que mantuviera mis horas de servicio de campo por encima del promedio de la congregación. Muy a menudo, el pastoreo sufrió, al igual que el estudio personal de la Biblia y el tiempo con la familia. Los ancianos no reportan el tiempo dedicado a pastorear, ni a hacer ninguna otra actividad. Solo el servicio de campo es digno de ser contado. La importancia de esto se destacó en cada visita semestral del Superintendente de Circuito; y ¡ay de los Ancianos que bajaran en su reporte de horas! Se le daría una oportunidad o dos para recuperarse, pero si continuaban por debajo del promedio de la congregación en la próxima visita semestral del Superintendente de Circuito (salvo por razones de mala salud), probablemente sería removido.

¿Qué hay acerca del Templo de Salomón?

Un musulmán puede estar en desacuerdo con la idea de que solo puede adorar en una mezquita. Él señalará que adora cinco veces al día donde sea que se encuentre. Al adorar, primero se dedica a la limpieza ceremonial, luego se arrodilla, en una alfombra de oración, si es que tiene una, y comienza a orar.

Es importante destacar que un musulmán hace todo esto practicando la Alquila, que es inclinarse con dirección a la Ka’ba ubicada en La Meca.

¿Por qué un musulmán debe orientarse a una ubicación geográfica específica para efectuar la adoración que él considera que es la aprobada por Dios?

En los días del Rey Salomón, cuando se construyó el templo por primera vez, su oración reveló que prevalecía un sentimiento similar.

“Cuando los cielos están cerrados y no llueva porque siguieron pecando contra ti, y oren hacia este lugar, glorificando tu nombre y se aparten de su pecado porque los humillaste” (1Re 8:35 NWT) (Traducción del Nuevo Mundo)

“(Porque ellos oirán acerca de tu gran nombre y tu poderosa mano y tu brazo extendido), y él viene y ora hacia esta casa” (1Re 8:42 NWT) (Traducción del Nuevo Mundo)

La importancia de un lugar de culto real se demuestra por lo que ocurrió después de la muerte del rey Salomón. Jeroboam fue nombrado rey por Dios en la parte separatista de 10 tribus. Sin embargo, al perder la fe en Jehová, temía que los israelitas que viajaban tres veces al año para adorar en el templo de Jerusalén finalmente regresaran a su rival, el rey Roboam de Judá. Así que estableció dos becerros de oro, uno en Betel y otro en Dan, para evitar que la gente se unificara bajo la verdadera adoración que Jehová había establecido.

El lugar de culto puede, por lo tanto, servir para unificar a un pueblo o grupo de personas con el fin de identificarlo. Un judío va a una sinagoga, un musulmán a una mezquita, un católico a una iglesia, un testigo de Jehová a un salón del Reino. Sin embargo, no se detiene allí. Cada edificio religioso está diseñado para apoyar rituales o prácticas de adoración únicas que son exclusivas de cada fe. Estos edificios, junto con los rituales de adoración practicados en ellos, sirven para unificar a los miembros de una fe y para separarlos de aquellos que están fuera de su religión.

Por lo tanto, se puede argumentar que la adoración en una “casa de culto” se basa en un precedente establecido divinamente. Esto es cierto, no puede negarse. Pero también es cierto que el precedente en cuestión, el templo y todas las leyes que rigen los sacrificios y los festivales para la adoración, todo eso, fue un “tutor que nos lleva a Cristo”. (Gálatas 3:24,25 NWT) (Traducción del Nuevo Mundo). Si estudiamos los deberes de un tutor en los tiempos bíblicos, podríamos pensar en una niñera moderna. Es la niñera que lleva a los niños a la escuela. La ley era nuestra niñera llevándonos al Maestro. Entonces, ¿qué tiene que decir el Maestro sobre las “casas de culto”?

Fue a una mujer que Jesús introdujo una nueva forma de adorar. Le dijo a ella:

“Créanme, mujer, la hora viene cuando ni en esta montaña ni en Jerusalén adorarán al Padre … Sin embargo, la hora viene, y es ahora, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre con espíritu y verdad, porque de hecho, el Padre está buscando personas como estas para adorarle. 24 Dios es un Espíritu, y los que lo adoran deben adorar con espíritu y verdad.“ (Jn 4:21, 23, 24)

Tanto los Samaritanos como los Judíos tenían sus rituales y sus lugares de culto. Cada uno tenía una jerarquía religiosa que gobernaba dónde y cómo estaba permitido adorar a Dios. Las naciones paganas también tenían rituales y lugares de culto. Esto era, y es, el medio por el cual los hombres gobiernan sobre otros hombres para controlar su acceso a Dios. Estaba bien bajo el arreglo Israelita mientras los sacerdotes permanecieran fieles, pero cuando comenzaron a alejarse de la adoración verdadera, usaron su oficio y su control sobre el templo para engañar al rebaño de Dios.

En la mujer samaritana vemos a Jesús introduciendo una nueva forma de adorar a Dios. La ubicación geográfica ya no era importante. Parece que los cristianos del primer siglo no construyeron casas de culto. En su lugar, simplemente se reunieron en los hogares de los miembros de la congregación. (Ro 16:5; 1 Cor 16:19; Col 4:15; Fil 2) No fue hasta que comenzó la apostasía que los lugares dedicados de adoración se volvieron importantes.

El lugar de culto bajo el arreglo cristiano todavía era el templo, pero el templo ya no era una estructura física:

“¿No sabéis que vosotros mismos sois el templo de Dios y que el espíritu de Dios mora en vosotros? 17 Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá; porque el templo de Dios es santo, y tú eres ese templo.” (1Co 3:16,17 NWT) (Traducción del Nuevo Mundo)

Así que en respuesta a mi antigua correspondencia por correo electrónico, ahora respondería: “Yo adoro en el templo de Dios”.

¿A dónde ir?

Habiendo respondido el “dónde” en la cuestión de la adoración, todavía nos queda el “qué y cómo” de la adoración. Las preguntas ahora son: ¿Qué es la adoración precisamente? ¿Cómo se realiza?

Es bueno decir que los verdaderos adoradores adoran “en espíritu y en verdad”, pero ¿qué significa eso? ¿Y cómo lo hace uno? Abordaremos la primera de estas dos preguntas en nuestro próximo artículo. El “cómo” de la adoración, un tema controvertido, será el tema del tercer y último artículo.

Mantenga a la mano su definición personal escrita de “adoración”, ya que la utilizaremos en el próximo artículo.

Autor: Meleti Vivlon

Traducción: Judá Ben-Hur