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Hola. Mi nombre es Eric Wilson.

Hoy, les voy a enseñar cómo pescar.

¿Les parece extraño? Ya que es un video sobre la biblia.

Hay una expresión: a un hombre dele un pescado y lo alimentará por un día; Pero enséñale a pescar, y lo alimentará para toda la vida.

Pero, ¿qué tal si le das un pescado cada día para toda la vida? En ese caso, se convierte en tu esclavo.

Las religiones del mundo alimentan a sus feligreses con las ideas de humanos, llamándole alimento de Dios. Pero muchos de nosotros, ya nos damos cuenta de que esa comida no es nutritiva. De hecho, es venenosa, y resulta en la muerte espiritual.

Así que hemos decidido alimentarnos a nosotros mismos.  Pescamos por nuestra cuenta.

Pero la pregunta es, ¿cómo hacerlo? Si uno jamás haya pescado, ¿A dónde va en busca de alguien para que le instruye?  ¿Y cómo sabe si la instrucción es sana?  No queremos volver a cometer los errores del pasado.

A lo largo de la historia, solo se han usado dos métodos para estudiar la Biblia. Uno lleva a la verdad y el otro al autoengaño. Estos métodos son conocidos por dos palabras griegas: Eiségesis y Exégesis.

Uno funciona y el otro no. Son como estas dos ruedas.

¿Pero cuál de estos dos métodos es la rueda cuadrada, y cual, la redonda?

Empecemos examinando cómo funciona la eiségesis.

Eiségesis significa ‘desde afuera hacia adentro’. Se refiere a la técnica mediante la cual uno comienza con una idea y luego busca pruebas para apoyarla.

Por ejemplo, en un video reciente, aprendimos que las Escrituras no apoyan la idea de que Jesús era un ángel, específicamente, el Arcángel Miguel. Entonces, ¿por qué continúan creyendo eso los testigos de Jehová? La razón se debe a la eiségesis.

Empiezan con la idea de que Jesús regresó de manera invisible en 1914 para gobernar como rey, sentado en el trono davídico, sobre el reino del Israel espiritual. Creen que los últimos días comenzaron en 1914.

Creen que Jesús eligió a su pueblo en ese año y que cinco años más tarde, en 1919, nombró al Cuerpo Gobernante como su fiel esclavo. Toda la base de las buenas nuevas que predican los testigos proviene de la creencia de que 1914 es el comienzo de la generación que vivirá para ver el Armagedón.

Si quitamos 1914, el fundamento de la religión cae.

Los testigos de Jehová creen que Dios les reveló la fecha de 1914 con décadas de anticipación.

De La Atalaya de 1989 marzo 15, página 16, párrafo 17 leemos: “Mediante ‘el esclavo fiel y discreto’, Jehová también ayudó a sus siervos a darse cuenta, con décadas de anticipación, de que el año 1914 señalaría el fin de los Tiempos de los Gentiles.”

A propósito, recientemente, David Splane del cuerpo gobernante nos explicó que no hubo ningún esclavo fiel y discreto durante los 1900 años desde el tiempo de Cristo hasta el año 1919. Así que, si no existía el esclavo décadas en anticipación de 1914, ¿Cómo pudo Jehová utilizarlo para revelar el secreto de 1914?

Eso es solo un agujero más en su dique teológico.

Ahora aquí es donde la eiségesis puede meternos en problemas. Leamos Hechos 1:6, 7

“Pues bien, cuando se hubieron congregado, se pusieron a preguntarle: “Señor, ¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?”.  Les dijo: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción;” (Hechos 1:6, 7)

¿Cómo podrían haber sabido de 1914 con décadas de anticipación dado que Jesús les dijo a sus discípulos que tal conocimiento estaba fuera de su jurisdicción?

Con eiségesis, no podemos simplemente decir: “Oye, nos hemos equivocado. Volvemos al tablero de dibujo”. No, tenemos que decir: “Tiene que haber una escritura en algún lugar que nos permita solucionar este inconveniente”.

Y lo encontraron aparentemente. Del libro, Razonamiento a Partir de las Escrituras, pág. 386 párr. 3, tememos:

“Los apóstoles de Jesucristo se dieron cuenta de que había mucho que ellos no comprendían en su tiempo (Hechos 1:6, 7; 1 Corintios. 13:9-12). La Biblia muestra que habría gran aumento en el conocimiento de la verdad durante “el tiempo del fin” (Dan. 12:4).”

Esto se basa en el versículo 4 del capítulo 12 de Daniel. Leamoslo a ver si esto de veraz soluciona el problema.

”Y en cuanto a ti, oh Daniel, haz secretas las palabras y sella el libro, hasta el tiempo del fin. Muchos discurrirán, y el verdadero conocimiento se hará abundante”. (Daniel 12:4)

Por supuesto, la Biblia no explica lo que significa “muchos discurrirán”, ni nos dice que “el verdadero conocimiento” incluiría hasta el conocimiento que Jehová “ha puesto en su propia jurisdicción”. Son suposiciones y teorías de hombres desesperados, buscando cualquier apoyo para su interpretación.

Para que la eiségesis le sirve a la agenda de los que entran al análisis con ideas preconcebidas, el estudiante debe saltar a conclusiones que no se apoyan directamente en las Escrituras. Pero eso crea un problema aún mayor: No es posible tomar en aislamiento a un versículo.

Por ejemplo, el versículo 4 del capítulo 12 de Daniel que acabamos de leer es solo una pequeña parte de una profecía que abarca dos capítulos completos del libro. Si se refiere a un período de tiempo que comienza en 1914, entonces toda la profecía debe encajar dentro de ese marco de tiempo.

Entonces, cuando leemos el versículo 1 que dice que “Miguel, el gran príncipe que está plantado a favor de los hijos de tu pueblo”, debemos concluir que ‘los hijos de tu pueblo” son los testigos de Jehová y que Miguel es Jesús, aunque las Escrituras nos dicen lo contrario.

¿Puedes ver el problema que crea la eiségesis? Los testigos creen que 1914 marca el comienzo de los últimos días. Los capítulos 11 y 12 de Daniel son una profecía de los últimos días. Daniel 12:1 dice que Miguel Arcángel está de pie en los últimos días. Por lo tanto, Miguel tiene que ser Jesús, de lo contrario, esta profecía no funcionará para 1914, y toda su teología cae al suelo.

Así por fuerza tenemos que interpretar todo a la luz de 1914.  La línea de reyes del Norte y del Sur según los revela el capítulo 11 tienen que extenderse a través de 2,500 años.

¿Y que tal está parte muy problemática?

”Y desde el tiempo en que el [rasgo] constante haya sido removido, y haya habido una colocación de la cosa repugnante que está causando desolación, habrá mil doscientos noventa días. 12 ”¡Feliz es el que se mantiene en expectación y que llega a los mil trescientos treinta y cinco días! (Daniel 12:11, 12)

Por la eiségesis, se vieron obligados a interpretar que todo esto fue cumplido mediante discursos hechos en asambleas en los Estados Unidos in 1922 y 1926.  Aun cuando estaba yo bien metido en la religión, esas interpretaciones me parecían ridículos.

Eiségesis es la rueda cuadrada de la investigación bíblica. Nos obliga a ignorar otras partes de la Biblia, a forma suposiciones sin fundamento y a hacer algunas interpretaciones realmente tontas. La doctrina de la generación traslapada es un hijo de la eiségesis.

Ahora, miramos todo lo anterior nuevamente, pero esta vez utilizando el método del exégesis.

El exégesis significa de dentro hacia afuera.  Y corresponde a la técnica en que dejemos que la biblia habla por su cuenta.

Hay tres reglas básicas que debemos seguir.

Lo primero es amar la verdad. Si no amas la verdad, estás perdiendo el tiempo. Esto es sumamente importante, porque o amas la verdad o estás condenado.

Pablo dijo, “Pero la presencia del desaforado es según la operación de Satanás con toda obra poderosa y señales y portentos presagiosos mentirosos, y con todo engaño injusto para los que están pereciendo, como retribución porque no aceptaron el amor de la verdad para que fueran salvos.” (2 Tesalonicenses 2:9, 10)

Yo no tengo toda la verdad. Tu tampoco tienes toda la verdad. Nadie tiene toda la verdad. No es tener la verdad lo que importa. Es amar la verdad. Porque buscarás y protegerás lo que amas. No dejarás que nadie te lo quite. Eso es lo que hace el amor.

La siguiente regla es pensar críticamente.

No aceptaremos nada a menos que podamos verificarlo.

Juan dice, “Amados, no crean toda expresión inspirada, sino prueben las expresiones inspiradas para ver si se originan de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.” (1 Juan 4:1)

La Nueva Biblia Latinoamericana lo vierte, “Amados, no crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.”

Podría ser el espíritu de Satanás detrás de alguna enseñanza profética. Podría ser el espíritu del mundo. Podría ser, y con frecuencia es, nuestro propio espíritu pecaminoso. O podría ser el espíritu santo que nos guíe. Se nos manda probar cada expresión o enseñanza dirigida por algún espíritu. Esto no es una sugerencia de Dios. Es una orden, un mandato. Debemos obedecerlo.

La tercera regla es despejar la mente. Hemos sido influenciados por muchas ideas. El poderoso adoctrinamiento, a menudo desde nuestra infancia, ha afectado nuestras mentes, implantando creencias tan arraigadas que ni siquiera los reconocemos como creencias sino como verdades fundamentales y universales.  No los cuestionamos.

Debemos comenzar nuestro análisis con la idea de que no sabemos nada, pero estamos abiertos a cualquier comprensión a la que la Palabra de Dios nos guíe.

Con estas reglas firmemente establecidas, comenzaremos nuestro análisis de las Escrituras. Al hacerlo, emplearemos tres técnicas.

La primera técnica que utilizamos es la armonía de las escrituras. No aceptaremos ninguna enseñanza que no armonice con todas las Escrituras.

Comencemos con Hechos 1:6, 7.  Leyendo lo de nuevo:

Pues bien, cuando se hubieron congregado, se pusieron a preguntarle: “Señor, ¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?”. Les dijo: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción; (Hechos 1:6, 7)

De acuerdo con eso, no podemos saber cuándo el Señor restaurará el reino de Israel.

¿Ofrece Daniel 12:4 un escape de la regla establecida en Hechos 1:7, como lo afirman los testigos de Jehová? Para responder a eso, empleamos otra técnica: la armonía contextual. Esto es realmente un subconjunto de la armonía bíblica.

Nos fijamos en el contexto inmediato de un versículo. En este caso, la profecía de la cual Daniel 12:4 forma parte se extiende desde el capítulo 11:1 hasta el 12:13. ¿Por qué no pausas este video y lees toda la profecía? Una vez que hayas terminado, comienza el video de nuevo.

¿Notaste que Daniel 11:40 y 12:4 hablan del tiempo del fin? Así que esta es una profecía de los últimos días. Pero ¿qué tiempo del fin? ¿A cuales últimos días se está referiendo?

Recuerda, hemos aclarado nuestras mentes, por lo que no vamos a saltar a ninguna conclusión, como que esto debe aplicarse a 1914.

Usamos el contexto.  Notaste que Daniel 12:1 comienza diciendo: “Y durante aquel tiempo se pondrá de pie Miguel, el gran príncipe que está plantado a favor de los hijos de tu pueblo.”

Como no hubo divisiones de capítulo y versículo en el momento en que se escribió esto, podemos concluir que esto es concurrente. Entonces Michael, el arcángel, se levanta a favor de los hijos del pueblo de Daniel.

Ahora podemos utilizar nuestra tercera técnica, contexto histórico o perspectiva histórica.

Cómo entendería Daniel la frase “los hijos de tu pueblo”.  ¿Concluiría él, “Oh, ¿el ángel debe estar refiriéndose a los testigos de Jehová”? ¿O pensaría que los hijos de su pueblo serían generaciones futuras de judíos?

De esto podemos concluir con seguridad que la profecía se refiere a los últimos días o el tiempo del fin de los hijos de los judíos que eran el pueblo de Daniel.

¿Pero cuando ocurrirán estos días?

Leamos el resto del versículo 1.

“Y ciertamente ocurrirá un tiempo de angustia como el cual no se ha hecho que ocurra uno desde que hubo nación hasta aquel tiempo. Y durante aquel tiempo tu pueblo escapará, todo el que se halle escrito en el libro. (Daniel 12:1)

¿Han experimentado los judíos lo que se describe aquí? Para responder a eso, volvemos a nuestra primera técnica, la armonía de las Escrituras.

Leamos Mateo 24:21, 22.

De Daniel: “ocurrirá un tiempo de angustia como el cual no se ha hecho que ocurra uno desde que hubo nación hasta aquel tiempo”

De Jesus: “habrá gran tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder.”

De Daniel: “durante aquel tiempo tu pueblo escapará, todo el que se halle escrito en el libro.”

De Jesus: “a menos que se acortarán aquellos días, ninguna carne se salvaría; más por causa de los escogidos aquellos días serán acortados.”

¿   Vean como se encajan los dos relatos?

¿Podría ser que Daniel capítulos 11 y 12 se apliquen al primer siglo, a los últimos días del sistema de las cosas judío? ¿Hay más pruebas en la Biblia a armonizan con tal conclusión?

En Pentecostés, Pedro le dijo a la multitud: “Y en los últimos días —dice Dios— derramaré algo de mi espíritu sobre toda clase de carne, y sus hijos y sus hijas profetizarán, y sus jóvenes verán visiones y sus viejos soñarán sueños;” (Hechos 2:17)

Pedro reconoce que estaban en aquel entonces en el tiempo del fin.

Algunos versículos son ambiguos. Eso significa que pueden tener más de una aplicación cuando se consideran solos y aparte de los demás textos.  Solo podemos resolver la ambigüedad colocándolos en contexto con otras escrituras que no son ambiguas.

No hay ambigüedad con la aplicación de Daniel 12:1. Se aplica a los últimos días del sistema o nación judío. Sin embargo, todo tiene que encajarse.  No queremos hilos sueltos.  Así que ¿podemos aplicar el resto de la profecía a esos días sin estirar el punto a la ridiculez?

Miramos a Daniel 12:2.

“Y habrá muchos de los que están dormidos en el suelo de polvo que despertarán, estos a vida de duración indefinida y aquellos a oprobios [y] a aborrecimiento de duración indefinida.” (Daniel 12:2)

La resurrección de los justos y los injustos no ocurrió entonces. (Hechos 24:15) Sin embargo, el ángel no está hablando de la muerte y la resurrección, sino de estar dormido y de despertarse. ¿Hay versículos que usen los mismos términos y que se aplican al primer siglo que nos ayudarán a entender a qué se refiere el ángel?

Por favor, mira a Romanos 13:11

“[Hagan] esto, también, porque ustedes conocen el tiempo, que ya es hora de que despierten del sueño, porque ahora está más cerca nuestra salvación que cuando nos hicimos creyentes.” (Romanos 13:11)

Cuando Jesús vino, muchos de los que dormían espiritualmente se despertaron a la vida eterna. Sin embargo, otros, como los líderes religiosos del día se despertaron a otra realidad, de que no fueron los elegidos por Dios. En lugar de arrepentirse, se oponían al Cristo y trajeron consigo la condena que el ángel predijo que sucedería.

Con esto, pasamos al tercer versículo del capítulo 12 de Daniel.

”Y los que tengan perspicacia brillarán como el resplandor de la expansión; y los que traigan a los muchos a la justicia, como las estrellas hasta tiempo indefinido, aun para siempre. (Daniel 12:3)

Hablando de Jesús, Juan dice: “Aquél era la Luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo.” (Juan 1:9 Reina Valera)

Pero Jesús era un solo hombre, y el ángel está hablando de muchos que brillarán como el sol.

Jesus dijo, “”En verdad les digo: el que cree en Mí, las obras que Yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque Yo voy al Padre.” (Juan 14:12 Nueva Biblia Latinoamericana)

Sus discípulos se manifestaron como el sol y el mundo vio la luz de Cristo y lo que comenzaron entonces llenó al mundo con el conocimiento de Cristo.

Así que ahora llegamos al versículo 4. ¿Cómo podemos entenderlo a la luz de nuestro análisis exegético?

Daniel 12:4 dice, “Y en cuanto a ti, oh Daniel, haz secretas las palabras y sella el libro, hasta el tiempo de[l] fin. Muchos discurrirán, y el [verdadero] conocimiento se hará abundante”. (Daniel 12:4)

Está hablando de un secreto que ha de ser revelado a su debido tiempo.  Muchos discurrirán.  Bueno, es un hecho histórico que los cristianos discurrieron a través del mundo antiguo predicando.  Pablo habló de “la esperanza de esas buenas nuevas que ustedes oyeron, y que se han predicado en toda la creación que está bajo el cielo.” (Colosenses 1:23)

Sin embargo, ¿cumplió eso la palabra del ángel de que el secreto fue sellado hasta el tiempo del fin y que en ese tiempo el verdadero conocimiento se haría abundante?

Unos versículos más adelante, Pablo aclara el asunto: “el secreto sagrado que fue escondido de los pasados sistemas de cosas y de las generaciones pasadas. Mas ahora ha sido puesto de manifiesto a sus santos, a quienes ha agradado a Dios dar a conocer lo que son las gloriosas riquezas de este secreto sagrado entre las naciones. Es Cristo en unión con ustedes, la esperanza de la gloria [de él].” (Colosenses 1:26, 27)

¿Qué pasaría si alguien te sugiriera que esta profecía tiene un cumplimiento secundario o antitípico, sugiriendo que se cumplió de manera menor en el primer siglo, pero tendrá un cumplimiento mayor en nuestros días?

Sigue leyendo. (Recuerde, no hacemos interpretaciones. Dejamos que la Palabra de Dios hable por sí misma).

Daniel 12: 5-7 dice: ” Y yo vi, yo Daniel, y, ¡mire!, había otros dos de pie, uno en la margen de acá de la corriente y el otro en la margen de allá de la corriente. Entonces uno dijo al hombre vestido del lino, quien estaba arriba sobre las aguas de la corriente: “¿Cuánto pasará hasta el fin de las cosas maravillosas?”.

Y empecé a oír al hombre que estaba vestido del lino, quien estaba arriba sobre las aguas de la corriente, mientras él procedió a levantar la [mano] derecha y la [mano] izquierda a los cielos y a jurar por Aquel que está vivo para tiempo indefinido: “Será por un tiempo señalado, tiempos señalados y medio. Y tan pronto como haya habido un fin del hacer añicos el poder del pueblo santo, todas estas cosas llegarán a su fin”. (Daniel 12:5-7)

Analicemos esto muy cuidadosamente. Israel era la nación santa. Fue la única nación que Dios escogió para sí mismo. Fue apóstata y por causa de esto fue destruido por Dios como lo predijo Jesús. Si rompes algo en pedazos, como la cerámica, la rompes sin remedio. ¿Cuándo se hizo añicos al pueblo santo, la nación de Israel? En el primer siglo, cuando los ejércitos romanos mataron a casi toda la gente y barrieron la tierra como si fuera por diluvio.

El ángel dice que se trata de un período de tres años y medio. El general romano Cestio Gallo puso sitio a la ciudad en 66 C.E., pero después de corto tiempo abandonó el ataque. Tres años y medio después, el general Tito vino y destruyó la ciudad. El angel habla de tres tiempos y medio, y sin ambigüedades declara que una vez que el poder de pueblo santo se haga pedazos, “todas estas cosas llegarán a su fin”.

No da ninguna cabida a que haya otra aplicación, un cumplimiento secundario.

Ahora, con esta nueva comprensión, podemos echar otro vistazo a los versículos 11 y 12, pero para ayudarnos, aplicaremos nuevamente la armonía de las escrituras.

”Y desde el tiempo en que el [rasgo] constante haya sido removido, y haya habido una colocación de la cosa repugnante que está causando desolación, habrá mil doscientos noventa días. 12 ”¡Feliz es el que se mantiene en expectación y que llega a los mil trescientos treinta y cinco días! (Daniel 12:11, 12)

Note la similitud de estas palabras con lo que dijo el Señor:

”Por lo tanto, cuando alcancen a ver la cosa repugnante que causa desolación, como se habló de ella por medio de Daniel el profeta, de pie en un lugar santo (use discernimiento el lector), (Mateo 24:15)

Incluso se refiere a Daniel, por lo que sabemos que lo que sigue también debe aplicarse dentro del contexto de la profecía de Daniel. Reuniendo las tres técnicas: armonía bíblica, armonía contextual y armonía histórica, debemos buscar algo que sucedió en el primer siglo.

Al sumar 1,290 días con 1,335 días y dividir por la cantidad de días en un año lunar, 360, obtenemos un período de tiempo de poco más de 7 años.

La historia nos dice que el primer asedio fallido de Jerusalén fue en el 66 E.C. El segundo asedio exitoso fue en el 70 E.C., pero la nación no fue totalmente destrozada hasta que los romanos destruyeron la guarnición del bastión de Masada en el 73 E.C. Un período de 7 años.

Ahora es difícil para nosotros obtener fechas exactas para todo esto porque sucedió hace casi dos mil años, pero ciertamente sugiere que los dos períodos de tiempo tuvieron una gran importancia para los cristianos judíos que vivían en esos días, aunque para nosotros el entendimiento es más académico.

Con todo esto, podemos descartar la idea de que el rey del norte y el rey del sur tienen alguna aplicación moderna. Lo que tenemos es una profecía de los últimos días de la nación de Israel. Todo sucedió como el ángel lo profetizó y eso nos debería dar confianza en la palabra profética de Dios.

Pero ¿qué pasa con nuestro día? ¿Qué pasa con Mateo capítulo 24? ¿Nada de esto se aplica a nuestro día?

Eso será algo que examinaremos en un video futuro.