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 [ws5/17 pág. 3, Julio 3-9)

 “Jehová está guardando a los residentes forasteros” (Sal. 146:9).

El salmo 146 es uno de nuestros favoritos.  Es en este salmo que encontramos la importantísima advertencia de que ‘no cifremos nuestra confianza en hombres, a quienes no pertenece salvación alguna.’ (Sl 146:3)  Mostrando que la salvación proviene únicamente de Jehová, dice:

“Jehová está guardando a los residentes forasteros; da alivio al huérfano de padre y a la viuda, pero tuerce el camino de los inicuos.” (Sl 146:9)

Si hemos de imitar a Dios – lo cual debería ser el deseo de todo cristiano verdadero – querremos hacer todo lo posible para proteger a los extranjeros, y cuidar de los huérfanos y las viudas. (Snt 1:27) Este artículo se enfoca en ‘ayudar a los extranjeros’.  Sin embargo, no se trata de hacer obras de caridad a favor de cualquier extranjero.  Como el título da a entender, tal ayuda se les provee sólo a los nuestros.  Nótese como lo expresa el párrafo 2: “¿Cómo podemos ayudar a estos hermanos para que ‘sirvan a Jehová con regocijo’ a pesar de todo?”

No quiere decir que los Testigos les dan la espalda a los extranjeros no Testigos.  La siguiente oración dice: “Y ¿qué debemos recordar cuando predicamos las buenas nuevas a los refugiados que no conocen a Jehová?”

Así que la caridad que los extranjeros refugiados pueden esperar de los Testigos se limita a la predicación de las buenas nuevas.  El gobierno, organizaciones benéficas y otras religiones tendrán que rendir asistencia médica, financiera y emocional.  Los Testigos no pueden más que predicar.

Acertadamente, el artículo nota:

La transición puede ser muy difícil. Piense en lo que significa tratar de aprender un idioma y al mismo tiempo adaptarse a leyes nuevas y a las costumbres locales sobre modales, puntualidad, pago de impuestos y servicios, educación escolar y forma de disciplinar a los niños. ¿Podríamos ayudar con paciencia y respeto a los hermanos que estén en esa situación? (Filip. 2:3, 4) – párr. 9

No obstante, se espera que los refugiados pongan la organización en primer lugar.

Además, en ocasiones las autoridades dificultan que los Testigos refugiados se pongan en contacto con la congregación. Algunos organismos los han amenazado con quitarles las ayudas o negarles asilo si rechazan un trabajo que los obligaría a perderse las reuniones. Hay hermanos que han cedido a esas presiones porque estaban asustados y se sentían indefensos. Por lo tanto, es urgente contactar con ellos tan pronto lleguen al país. Necesitan sentir que nos preocupamos por ellos. Mostrarles compasión y darles ayuda fortalecerá su fe (Prov. 12:25; 17:17).

Estando estos hermanos al borde de la bancarrota, todavía se les espera la asistencia a todas las reuniones.  Se espera que rechacen empleos para no perderlas. Este requisito se vuelve aún más estricto cuando nos dimos cuenta de que no es cualquier reunión a la que debe asistir regularmente, sino que debe ser de su propia congregación. Llegar a reuniones en otras congregaciones porque sus horas de reunión no están en conflicto con el trabajo simplemente no es aceptable si vamos a acetar el mensaje de un video de JW.org del año pasado titulado, Jehová cubrirá nuestras necesidades.

Como sugiere ese título de video, la responsabilidad recae en Dios para proveer, no a los hombres. Por ejemplo, si un hermano rechaza el trabajo ofrecido por el gobierno para no perder las reuniones y, como consecuencia, encuentra que el organismo gubernamental ya no le ofrece ofertas de trabajo, la creencia es que Jehová proveerá. Por lo tanto, no hay ninguna expectativa de que la congregación local provea las necesidades de la vida de la familia de refugiados fuera de su propia cuenta.

Maneras De Ayudar A Los Refugiados

La dirección de la Organización es que nuestra ayuda a los refugiados sea limitada a la predicación de las buenas nuevas.

Como el buen samaritano de la parábola de Jesús, deseamos ayudar a los que sufren, incluidos los que no son Testigos (Luc. 10:33-37). La mejor manera de hacerlo es predicando. Un anciano que ha ayudado a muchos refugiados aconseja: “Es importante dejar claro enseguida que somos testigos de Jehová y que los visitamos principalmente para darles ayuda espiritual, no material. Si no, algunos estarán con nosotros solo por interés”. – par. 19

Como recordarán ustedes, el buen samaritano no trató de predicar al hombre que yacía maltratado y cerca de la muerte después de ser atacado por ladrones. Lo que hizo fue atender sus heridas, y luego llevarlo a una posada para que pudiera ser cuidado, alimentado y curado. También le dio a los propietarios fondos para manejar todos los gastos y prometió regresar para asegurarse de que todo estaba bien, asegurando al dueño de la posada que él sería responsable de cualquier gasto adicional que pudiera surgir.

Cuando alguien está sufriendo debido a haber experimentado una amarga persecución, o hambre, o privación, uno apenas está en el estado de ánimo receptivo necesario para considerar las buenas nuevas. Sin embargo, el Cuerpo Gobernante indica que la mejor manera de imitar al buen samaritano es ignorar las necesidades materiales de los indigentes y en su lugar predicarles. Más que eso, la revista nos advierte que gente desesperada podría pedir ayuda financiera, y tenemos que estar preparados para decirles que la ayuda material no es una opción.

Si el samaritano hubiera seguido el consejo del párrafo 19, habría despertado al herido para predicarle, a la vez advirtiéndole que su misión principal era de “darle ayuda espiritual, no material”.

Esto nos lleva a la sorprendente admisión pública hecha en el párrafo 20?

“Los hermanos los trataron como si fueran de la familia, les dieron comida, ropa, un techo y ayuda para el transporte. ¿Quién más recibiría a unos extraños en su hogar simplemente porque adoran al mismo Dios? Solo los testigos de Jehová”. – par. 20

¿Es esto cierto? ¿Son los testigos de Jehová los únicos que “recibirán extraños en su hogar sólo porque adoran al mismo Dios”? Podemos decir que sí es cierto con tal que se nos permite cambiar unas palabritas en esa declaración.  Cambiamos “simplemente porque” con “sólo si” dándonos: “¿Quién más daría la bienvenida a los extraños a su hogar sólo si adoran al mismo Dios? ¡Sólo los testigos de Jehová!”

Para probar que esa evaluación de la política de la Organización es correcta, considera esta noticia de la página Prenza en JW.org: “Los Testigos ayudan a los afectados por el incendio que consumió un edificio residencial en Londres”.

De esto, una se imagina que los testigos estaban allí ayudando a cualquier, pero eso no es el caso como indica el resto del artículo.

Cuatro Testigos fueron evacuados del edificio, dos de los cuales vivían en la torre Grenfell. Pese a que los apartamentos de los Testigos quedaron totalmente destruidos por las llamas, ninguno de ellos resultó herido. Los Testigos de la zona han suministrado alimento, ropa y ayuda económica a sus hermanos en la fe y a otros familiares afectados. También están ofreciendo consuelo espiritual a los vecinos de North Kensington que han sufrido la pérdida de seres queridos.

Note que el único esfuerzo hecho para ayudar materialmente a las víctimas fue para otros miembros de fe. A los demás, solo se les predicó.

Una familia que no tiene comida, ropa ni un lugar para dormir tiene preocupaciones abrumadoras e inmediatas que difícilmente conducen a la contemplación reflexiva de una naturaleza espiritual. Sólo tenemos que pensar en Jesús para ver esto. Cuando se encontró con el sufrimiento, su primer instinto no era predicar, sino usar el poder de Dios para aliviar ese sufrimiento. No tenemos ese poder, pero de acuerdo al poder que sí tenemos, deberíamos usarlo para abordar primero las necesidades físicas de los demás antes de preocuparnos de lo espiritual.

Jesús dijo:

“”Oyeron ustedes que se dijo: ‘Tienes que amar a tu prójimo y odiar a tu enemigo’. 44 Sin embargo, yo les digo: Continúen amando a sus enemigos y orando por los que los persiguen; 45 para que demuestren ser hijos de su Padre que está en los cielos, ya que él hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si aman a los que los aman, ¿qué galardón tienen? ¿No hacen también la misma cosa los recaudadores de impuestos? 47 Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué cosa extraordinaria hacen? ¿No hace la misma cosa también la gente de las naciones? 48 Ustedes, en efecto, tienen que ser perfectos, como su Padre celestial es perfecto.” (Mt 5:43-48)

Mientras que los Testigos, como Organización, parecen tener una política de sólo “amar a aquellos que los aman a cambio”, los que no son Testigos parecen ir mucho más allá de eso, actuando en línea con las palabras de Jesús. Considere este informe de periódico ingles The Guardian sobre la respuesta de la comunidad en general al incendio de Grenfell.

Voluntarios de todo Londres y tan lejos como Birmingham se vertieron en el norte de Kensington el sábado para ayudar a las comunidades de desamparados y desplazados por el incendio de la Torre Grenfell.

 Llevando flores y suministros, se unieron a residentes y grupos locales organizando la operación de ayuda en medio de quejas de que la autoridad local no está coordinando las operaciones.

 “Ya no estamos tomando donaciones de bienes”, dijo Ian Pilcher de la cercana Ladbroke Grove, que está trabajando con la iglesia metodista local. “El volumen de artículos ha sido sensacional. Todo ha sido ordenado y nuestro entendimiento es que podría haber un almacén central creado. El esfuerzo de la comunidad ha sido fascinante. Estamos acostumbrados a reunirnos una vez al año para el carnaval de Notting Hill. Nadie quería hacerlo bajo estas circunstancias.

Jesús nos dijo que amemos a nuestros enemigos no sólo a los que nos aman, para que nuestro amor pueda ser “perfecto como nuestro Padre celestial es perfecto”. (Mt 5:48) Jehová ama a aquellos a los que consideramos indignos de amparo. Ofrece la redención incluso a lo peor de la humanidad. La palabra de Jesús salvará a sus verdaderos discípulos de entrar en una mentalidad de culto de “Nosotros contra Ellos” – de ver a otros como indignos de nuestra misericordia porque no están con nosotros.